viernes, 20 de marzo de 2015

Tanteando el terreno

Pocas cosas dan más miedo que un folio en blanco que tienes que llenar con tus propias palabras partiendo de la nada más absoluta. Una de esas cosas que asustan, incluso un poco más, es la de realizar  un proyecto único, útil, práctico y original. Un proyecto que sea tuyo, nuestro en este caso. Un trabajo que crezca para responder un vacío en el que nadie había reparado, y que, a partir de ese momento,  sirva, como mínimo, a tus compañeros de clase que van a asistir como público a todo el proceso: desde la génesis de la idea a la ejecución práctica de la misma (a ser posible con éxito).

Bien, pues este blog es resultado de afrontar ese gran miedo al que hasta ahora no habíamos tenido que enfrentarnos directamente.

Todo empezó con una sencilla pregunta un viernes a las 8:30 de la mañana: ¿Qué os gusta y que os disgusta de la carrera? Así de primeras parece una pregunta sencilla, comentada entre los alumnos en conversaciones de cafetería; pero la cosa cambia cuando te la realiza tu profesor de historia moderna un viernes de prácticas, y más aún cuando todavía no has acabado casi de despertarte.  Nuestras respuestas positivas giraban fundamentalmente en torno a las ventajas de la vida universitaria como el ambiente y la gente, y como no, las maravillas de la cafetería. La verdad, tuvimos que esforzarnos un poco para encontrar cosas positivas dentro del programa y las clases, ya que con este ejercicio desatamos todas nuestras críticas ante los aspectos formativos con los que no estábamos de acuerdo.  Por grupos pusimos en común nuestras respuestas y fue sorprendente que la gran mayoría coincidiesen en cuanto a qué nos gustaría que los profesores esperasen de nosotros y cuales preferiríamos que fuesen los métodos de enseñanza que utilizasen. Este ejercicio resultó entretenido e intrigante, y al acabarlo, el profesor nos explicó su finalidad. Su objetivo era aumentar la importancia del papel de los alumnos, y era un buen comienzo para explicar el proyecto central en torno al que girarían las prácticas de la asignatura.

Por primera vez un profesor nos pedía nuestra opinión y nos motivaba a hacer un proyecto de verdad, sin limitarnos con un montón de reglas. Es un proyecto que nos permite expresarnos más autónomamente y dar rienda suelta a nuestra imaginación. Por supuesto esto implica más compromiso y trabajo por nuestra parte ya que no va a ser suficiente consultar tres libros cualquiera y redactar un trabajo sobre un tema.

La elección del trabajo iba a ser complicada, así que nosotras decidimos ir a la cafetería un rato y empezar con una lluvia de ideas de todo tipo, desde las más absurdas e irrealizables se fueron perfilando nuestras preferencias y fuimos concretando lo que queríamos hacer. A medida que la idea inicial iba tomando forma nos sentíamos más entusiasmadas y fue curioso comprobar cómo un trabajo que a primera vista iba a ser el más duro del cuatrimestre y el que más esfuerzo iba a requerir, era el que más nos emocionaba y más deseábamos empezar.

Nosotras creemos que la mejor forma de aprender historia, al menos la que más nos sirve a nosotras, es mediante recreaciones. Cuando la historia se acerca a nuestro presente y no es solo una sucesión de acontecimientos y fechas lejanas en el tiempo. Además creemos que hay episodios históricos que son conocidos por la gran mayoría, episodios protagonizados por los personajes más destacados. Todos sabemos que Colón descubrió América en 1492. Pero, ¿Cuánta gente sabe algo más acerca de Cristobal Colón? Hay mucha gente que ha pasado a la historia por sus acciones, por sus obras (en el caso de los artistas) y otros por su vida en conjunto. Pero ¿Qué hay de esas personas? Jamás les conoceremos, es difícil saber en qué pensaba Enrique VIII cuando se enfrentó al papa para poder casarse con Ana Bolena, decidiendo apenas tres años después condenarla a muerte. Puede que no todo el mundo tenga interés en la historia (aunque deberían tenerlo ^^) pero no creo que mucha gente renunciase a hablar cara a cara con Julio César, con Isabel la Católica, con Thomas Edison y con otros muchos. Por eso nosotras hemos decidido tratar de acercar de esta forma especial la historia, buscando ponernos en la piel de 3 personajes destacables de la Historia Moderna. Cada una de nosotras se centrará en investigar la biografía, vida, actividades, e incluso, pensamientos de su personaje asignado e intentaremos representarle lo más verídicamente posible a través de un diario que publicaremos en forma de entradas en este blog, y a su vez nos crearemos una cuenta ficticia en twitter para dar un cierto toque más actual y divertido al proyecto.

El siguiente paso como deduciréis era elegir a quién personificaríamos cada una.  He de reconocer que nos hemos dejado llevar por nuestras inclinaciones profesionales y hemos optado por una temática más “artística” por así decirlo. 3 historiadoras del arte pensando a qué personajes les gustaría conocer más a fondo ha desencadenado, sin remedio, la elección del encuentro entre Diego Rodríguez de Silva y Velázquez y Pedro Pablo Rubens en 1628 en la corte de Felipe IV.


Por todo ello, a partir de hoy podréis ir comprobando los progresos de este proyecto en el que Yaiza representará a Felipe IV, Carmen se pondrá en la piel de Velázquez y yo interpretaré a Rubens. 

3 comentarios:

  1. No puedo estar más de acuerdo con vosotros. El "síndrome del folio en blanco" es temible pero forma parte de la vida. Siempre que se inicia algo se hace con dudas, no con certezas. Se parte de una idea, de una inquietud, pensando en un horizonte y en un camino para llegar a él. Pero el camino se hace andando y ahí siempre surgen dudas. Mas las dudas se resuelven y permiten avanzar hasta llegar a un punto.
    ¿Cómo se puede afrontar este tipo de situaciones? Primero, estableciendo un objetivo final al que necesariamente hay que llegar. Luego, con pautas de trabajo, responsabilidad y un método mínimo que permita ir cubriendo los pasos.
    Todos en algún momento pasamos por aquí. Y todos hemos ido construyendo caminos... y vosotros también lo lograréis, en esta asignatura y en vuestras vidas.
    Esta entrada me ha gustado tanto que la voy a subir a mi blog.
    Saludos,

    ResponderEliminar
  2. No puedo estar más de acuerdo con vosotros. El "síndrome del folio en blanco" es temible pero forma parte de la vida. Siempre que se inicia algo se hace con dudas, no con certezas. Se parte de una idea, de una inquietud, pensando en un horizonte y en un camino para llegar a él. Pero el camino se hace andando y ahí siempre surgen dudas. Mas las dudas se resuelven y permiten avanzar hasta llegar a un punto.
    ¿Cómo se puede afrontar este tipo de situaciones? Primero, estableciendo un objetivo final al que necesariamente hay que llegar. Luego, con pautas de trabajo, responsabilidad y un método mínimo que permita ir cubriendo los pasos.
    Todos en algún momento pasamos por aquí. Y todos hemos ido construyendo caminos... y vosotros también lo lograréis, en esta asignatura y en vuestras vidas.
    Esta entrada me ha gustado tanto que la voy a subir a mi blog.
    Saludos,

    ResponderEliminar
  3. La verdad es que la esencia y el primordial mensaje de este increíble post no debe pasar desapercibido por nadie. Las mejores ideas, la inspiración y las grandes soluciones siempre se encuentran en la cafetería de la facultad. Mucha suerte en vuestro proyecto y que os salga todo fenomenal. Intentaré no perderme nada nuevo que publiquéis.
    Gracias por hacernos disfrutar de esta manera. Seguid sorprendiendo así :)
    Un saludo!
    http://viveynosobrevivas.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar